miércoles, 29 de octubre de 2014

De hobbits y monstruos

El sábado 1 de noviembre la agrupación Senderos de Magia estará celebrando Halloween con un evento de juegos de mesa que lleva por nombre Jornada de Horror. Pueden encontrar más detalles en su página de Facebook.

Dadas ciertas condiciones que me dejaron disponible todo ese día, aprovecharé de llevar algunos juegos que se relacionan en mayor o menor grado con el género de horror: Hobbit Tales y Monsters and Other Childish Things.

Hobbit Tales: From the Green Dragon Inn es un juego de tablero de la línea de The One Ring sobre relatos que se cuentan los hobbits en la Posada del Dragón Verde. Utilizando un pequeño tablero, un dado especial, fichas y posavasos, pero principalmente cartas que contienen una imagen, un texto evocativo y ciertos valores, los jugadores pueden interpretar hobbits y contar sus propias historias. A veces las cosas no van bien para sus protagonistas y el camino suele sorprenderlos con criaturas malignas o circunstancias siniestras que requieren coraje e ingenio para ser enfrentadas. En el juego ganan quienes logren completar su historia, además de poner en aprietos a sus rivales y si lo han hecho con arte, aún mejor.


Monsters and Other Childish Things es un juego de rol sobre las complicadas relaciones que construyen los niños entre elllos, con los adultos que los rodean (y someten) y sus monstruos. En el juego se da rienda suelta a esa fantasía de tener un amigo terrible que se devora al gamberro que hace bullying o a los profesores, padres o cualquier patas largas que abusa de su autoridad. Los monstruos aman a sus niños y siempre quieren ayudarlos, pero como no comprenden bien a las personas, cada vez que intervienen las cosas terminan empeorando aún más. Monsters and Other Childish Things utiliza el sistema One-Roll Engine (Wild Talents, Godlike, A Dirty World) que genera múltiples interpretaciones de un sólo hecho, facilitando conflictos en dónde los jugadores suelen invertir todo lo que tienen a mano, incluso a costa de perjudicar sus relaciones amistosas y familiares.

Los invito a unirse a estas partidas y disfrutar una agradable tarde de sábado (espero que sea agradable).

viernes, 17 de octubre de 2014

Un mundo pequeño

Anoche visité a través de mis sueños un reino peligroso. Era una tierra vasta cuyos territorios estaban conectados por ríos. Algunos eran navegables y los poblaban escasas embarcaciones que el duro régimen tenía permitidas circular. Otros ríos eran demasiado torrentosos y seguramente llevaban hasta al más experimentado navegante a su muerte.

La mayor parte de la población se agrupaba tras las paredes de una inmensa ciudad. El estilo de las construcciones era fastuoso, de admirables dimensiones y belleza. Pero a pesar de la majestad del lugar, la gente vivía triste y temerosa de sus gobernantes.

A las afueras de la ciudad, cruzando vastas extensiones de verde despoblado, se encontraban algunos villorrios que a pesar de su aislamiento no lograban escaparse de la sombra de su malévolo regente. Y más allá, tras bosques y juncales, en un lugar secreto, estaban mis amigos prisioneros en una atalaya inexpugnable, custodiada día y noche por guardias siniestros.

Por suerte, logré llevar a algunos en una canoa y seguimos las instrucciones de una hermosa doncella del bosque para evitar las duras corrientes y navegar por aguas quietas que nos llevarían a un nuevo país, más feliz y más libre. Pero terrible fue nuestra sorpresa al darnos cuenta de lo pequeño del mundo cuando por casualidad llegamos nuevamente a esa magnífica ciudad, con sus grandes casas y triste gente.

Entonces desperté.