lunes, 17 de diciembre de 2012

Tres supuestos de la escena chilena

He notado algunas ideas recurrentes en la escena rolera local que considero equivocadas:

"La regla de oro"
La regla de oro es: no seguir las reglas. Los manuales son sólo una guía, lo único que importa es la historia. A veces, las reglas complican y estorban el desarrollo de la narración. Si sigues las reglas no vas a poder crear la mejor escena  y el juego será aburrido.

"Una buena partida depende del master"
No hay juegos malos, depende del narrador, un buen narrador hace un buen juego. Un buen narrador es singular, talentoso y reconocido, además de omnipotente, omnipresente y omnisciente dentro del mundo de juego. Él, al contrario tuyo, tiene una buena historia que contar y sus descripciones inmersivas permiten a los jugadores vivir experiencias y emociones inolvidables.

"Los roleros son personas especiales"
Los jugadores de rol son individuos psicológicamente diferentes al resto del mundo. La mayoría de los supuestos que funcionan o explican otras actividades lúdicas, no se aplican a los juegos de rol. De hecho, a los roleros y los juegos de rol no se aplica casi nada, dado que son demasiado diversos, universalmente incomprensibles ¡y casi indefinibles!

Me resulta difícil entender cómo se fueron instalando estas ideas, pero en nuestro grupo siempre hemos hecho un esfuerzo por corregirlas. Los resultados han sido muy positivos: hoy jugamos mejor que antes. Los invito a hacer la prueba.

lunes, 10 de diciembre de 2012

La Encrucijada: lo bueno y lo malo

La Encrucijada es un evento de rol creado por CRI, LODMEC y El Pacto, clubes de rol de la Universidad de Chile, según mi percepción, con el objetivo de ensayar el esfuerzo conjunto de cara al Concilio de Dragones XI. Asistí a este el día sábado 8 en la tarde. Tuve una alegre jornada y, a título personal, quisiera destacar lo bueno y lo malo del evento. Esperando que lo segundo pueda ser corregido en el próximo Concilio.

Lo bueno:
  • Cada sala fue decorada temáticamente y se ofrecía a los directores poder elegir la más ad-hok a su juego. Los adornos y dibujos eran de alta calidad. Debo añadir la excelente elección de música de fondo con Yasunori Mitsuda en la apertura.
  • La limpieza, orden, ventilación e iluminación de las salas garantizaba el buen desempeño de cualquier partida. El mobiliario nunca ha sido el más apto, pero se dispone de tal forma que haya espacio y comodidad. Fue muy agradable.
  • Los organizadores estaban siempre atentos a cualquier requerimiento. La atención fue oportuna en cada momento y en todo lugar: caja, mesón de inscripción y almacén.
Lo malo:
  • Dos veces entraron a interrumpir las mesas en mi sala para hacer distintos anuncios. Para colmo nuestro, molestaron nuestra mesa en un momento de tensión inicial y luego en el descenlace.
  • El evento partió 1 hora después de lo anunciado. Ni siquiera avisaron por las redes sociales por lo cuál muchos asistentes tuvieron que esperar puertas afuera.
  • La asistencia fue muy baja (calculo que unas 50-60 personas). Quizá se debió al precio, a que fue una semana después de LNC o a la mala difusión, pues creo que hubieron quienes se enteraron el mismo sábado o simplemente no supieron nada. No se pueden conformar con hacer un simple evento en Facebook y mandar 1.000 invitaciones.
  • No sé para que me preguntaron si quería colación vegetariana en el correo, si al final no disponían de esa oferta. De todas formas resolvieron con otros productos (me llevé 5 Capri).
Cierro esta entrada comentando que dirigí una partida de The One Ring y estoy muy contento por haber contado con tan animado grupo de jugadores. Pocas veces extiendo una partida más allá de las 3 horas y esta superó levemente las 4. Fue un viaje sacrificado, con mucha tensión y el acoso latente de la Sombra, pero que la Compañía superó con heroísmo, entrega y decisión. Creo que al fin corregí el error que cometí en las primeras 3 pasadas con The One Ring y que era que los jugadores se sentían empujados y los viajes muy cortos a lo esperado. Distendí y fui generoso con el espacio de interacción entre los jugadores, aunque demasiada soltura provocó que se ralentizara en el segundo cuarto, cuando planificaban su viaje. Ahora tengo que encontrar el punto justo del nudo.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Problemas con el rol en LNC 2012

El viernes-sábado fui a La Nueva Cruzada. Dirigí una mesa de The One Ring, la pasamos muy bien y me alegra que al final se haya podido realizar, puesto me costó bastante reunir jugadores. Así que tuve un buen momento y agradezco a quienes gratuitamente gestionaron el área de juegos de rol, así como también su simpatía y atención. Pero me siento en la necesidad de mencionar también lo malo, porque cada jugador pagó $2.500 pesos para estar ahí y creo que merecía algo mucho mejor.
  • Incertidumbre. En la invitación que enviaron a los directores de juego, no quedó claro como se distribuirían las horas. Días después escribieron en un remoto lugar de Facebook que ellos elegirían los horarios arbitrariamente, para más tarde dejarlo por orden de llegada. La modalidad final no solucionó el problema de la baja oferta en los horarios valle, y  a la larga produjo atochamiento en las horas altas.
  • Impuntualidad. El evento comenzaba a las 20:00 hrs. pero las mesas pudieron partir recién 3 horas después. Me cuesta creer que no sabían que habían exámenes orales ese día y las salas se encontraban ocupadas. Como se juntaron muchas partidas a esa hora, terminaron apurando mesas para que todos cupieran, como la mía que todavía no llevaba ni tres horas.
  • Hacinamiento. En la sala que me pusieron eramos 3 mesas. Estábamos bastante apretados e incómodos, hay que decirlo. Pero no fue suficiente, los organizadores abrieron la puerta y pusieron 1 mesa más con sus 6 sillas y ahí supimos lo que era correr 4 mesas en 10 metros cuadrados. Igual me pregunto como la pasaron esos jugadores que los tiraron para afuera, con su mesa al lado de la escalera.
  • Ruido. Era insoportable, muy difícil escucharnos entre los jugadores. Olvídate de las escenas de conspiración, sigilo o drama, todo tenía que ser a gritos. Si abríamos la puerta: más ruido; si la cerrábamos: calor y olor a transpiración. Peor que el metro a las 7 de la tarde.
Hasta ahora he ido ciegamente a cada evento con juegos de rol que aparece en la escena local, pero después de este me lo voy a pensar seriamente. Realmente no quiero repetir esta experiencia y espero que quienes organizan hayan podido constatar con antelación el espacio y los horarios de los cuales dispondrán.