lunes, 27 de agosto de 2012

Lecciones aprendidas en la segunda sesión

He tenido mi segunda partida de The One Ring. La aventura fue Words of the Wise, reciente ganadora (2° lugar) en la categoría Best Free Product de los ENnie Awards. Utilizamos la versión revisada de las reglas de viaje, además de las tiradas preliminares. Me han quedado las siguientes reflexiones:
  • La aventura. Notoriamente promocional, pensada en personas que vieron la película, tenía varias escenas arquetípicas: el cuerno de socorro, el mago que aconseja un viaje sin esperanza, el rey que se niega pero luego va en ayuda de otro pueblo, la defensa de un bastión en desventaja numérica. Más allá de las fórmulas probadas, fue muy entretenida.
  • Libertad dentro del railroading. Es compleja la relación que se puede formar entre la libertad de los personajes y el hecho que están metidos en una aventura escrita. ¿Cómo elevar a la categoría de caja de herramientas un módulo? Supongo que solo perdiendo el miedo y poniendo más atención a lo que uno oye que a lo que lee. La solución es la misma de siempre: llevar la acción a los personajes.
  • Revisiones a las reglas. Las nuevas reglas de viaje son más simples y ponen en manos de un jugador el destino de la compañía, me gustaron. Pero en necesario gatillar un Azar siempre que aparece el Ojo, a pesar de que sea éxito. Las tiradas preliminares son elegantes, estimulan el trabajo en equipo y añaden estrategia.
  • Tiempo para jugar. Empezamos tarde. La aventura era larga y tuvimos que apurarla para alcanzar a tomar el metro. El viaje se sintió apresurado y algunos obstáculos perdieron relevancia.
  • Pantalla del director. Aunque no sé que tablas traerá, pero la de armas de orcos fue consultada varias veces, teniendo prisionero al dedo que sostenía aquella página del manual. Cuando salga la compro.
  • Múltiples objetivos. Pude ver el sistema de combate funcionando a toda máquina, con muchos orcos atacando. Ahora veo cuan necesario es contar con los Números Objetivos de cada enemigo y cada compañero al instante. Deja mucho espacio a la interpretación narrativa, eso es lo más rico.

De algún modo ya me siento graduado con The One Ring, sin desconocer que después de muchas más partidas uno digiere completamente el sistema. Ojalá la primera campaña sea Tales from Wilderland, con el número ideal de 4 jugadores, que gusten de El Hobbit, pero que sobretodo, sean capaces de interpretar a sus personajes, los primeros que crearemos.