lunes, 4 de junio de 2012

Volviendo a la Tierra Media: desaparición y personalización

Fantasía es una tierra peligrosa, con trampas para los incautos y mazmorras para los temerarios. Fantasía no puede quedar atrapada en una red de palabras; porque una de sus cualidades es la de ser indescriptible, aunque no imperceptible.
— J.R.R Tolkien. Sobre los cuentos de hadas, 1939.
Inexpugnable se adivina, en el mejor de los casos, la frontera literaria que separa al aficionado del mundo secundario. El juego de rol parece un ejercicio puramente descriptivo, pero ciertamente comienza cuando las palabras terminan.

Hubo un viernes en la noche en que volvimos a la Tierra Media de la mano de The One Ring: Adventures Over the Edge of the Wild. La aventura consistió en un viaje por las Largas Ciénagas al sur de la Ciudad del Lago en rescate de dos altos dignatarios enanos. Días antes de la sesión estuve repasando las reglas, quería la menor cantidad de fricciones posibles: aprender las mecánicas del juego para luego desvanecerlas. Narrar para no decir nada.  Sospecho que el juego de rol es un completo acto de desaparición.

TOR - Ciudad del Lago

La tarea de desaparición es complicada. Nos faltan nuevas técnicas para que esta suceda con naturalidad y no siempre como un mero producto de la casualidad. Los datos están ahí: en el manual, en los apuntes y en la hoja de personaje, pero no hace falta explicarlos, ni justificarlos, deben ser llevados a la acción secretamente. Pretender que el mapa no está sobre la mesa y sin embargo hablar del terreno, pretender que no existió una tirada de dados y sin embargo contar que pasó.

La sesión fue apasionante y tuvo una generosa dosis de aquella mística de El Hobbit. Admiro el esfuerzo de los jugadores (viejos y nuevos) por caracterizar a los miembros de tan extrañas culturas del Norte. También critico el hecho (y lo he observado antes) de que la interpretación se comienza a homogenizar a medida que transcurre la acción: los personajes se plantean muy permeables, mimetizándose unos con otros. Al final de la partida pareciera que tuviéramos un sólo gran individuo con muchas bocas. Debemos aferrarnos y fortalecer la personalización de cada Aventurero.

Estas consideraciones son críticas si deseamos jugar una campaña, como se manifestó concluido el encuentro. Se ve que The One Ring es un juego que funciona en largos viajes (como no) y antes de partir en busca de tierras y peligros desconocidos es necesario preparar bien el equipaje, pues nunca sabemos a donde nos podría llevar el Camino por el Reino Peligroso.